The Biochemist Role

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(CON AUTORIZACIÓN DEL AUTOR)

El Rol del Bioquímico


DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE DEL COLEGIO DE BIOQUÍMICOS, DR. JORGE BLANCO

en ocasión de la Asamblea Anual Ordinaria realizada en la ciudad de Bolívar el 21/05/2011


El rol y la función que el bioquímico ocupa hoy tanto en su laboratorio como también en el equipo de salud, son materia de discusión y controversia.
Cada vez son mas los foros en donde se discuten estos temas, pero hasta ahora, no se ha podido realizar un debate amplio donde se encuentren representados todos los actores que tienen a su cargo la Enseñanza, el manejo del Ejercicio profesional, su posición Académica y su inserción en el mundo laboral donde el Bioquímico tiene su natural ámbito de actuación.
El laboratorio actual dispone de una profusión de equipos automatizados, cada uno con características propias de la casa que los fabrica, que simplifican de manera notable el trabajo artesanal que hasta no hace muchos años el Bioquímico realizaba.
Esto hace que en algunos ámbitos se suponga por lo tanto que la mera automatización, en cierta manera sustituye el trabajo del profesional.
Y lamentablemente algunos colegas caen en la aceptación tácita de tal afirmación, y eso los convierte en meros técnicos, capaces de interpretar un manual y seguir al pie de la letra sus instrucciones.
En estos días se discute en el Ministerio de Salud nacional un marco normativo de la actividad del Técnico superior de laboratorio en Análisis Clínicos, donde se le otorgan facultades casi iguales a las que le corresponden al Bioquímico. Según el documento, puede validar resultados, tener autonomía en su trabajo y realizar su tarea solo bajo la supervisión de un Bioquímico.
Afortunadamente la presencia de Coordinadora denunciando este absurdo, mediante el envío de cartas documento desde todos los Colegios Bioquímicos del país al Ministro de Salud y sus áreas de competencia, y la rectificación por parte del ECUAFYB de una equivocada posición, han comenzado a poner en su lugar una cuestión que se había salido de madre.
Esta circunstancia nos ha obligado a pensar como debe ser hoy un bioquímico y que herramientas debe tener para mejor cumplir su rol.
La facultad no nos prepara para poder arreglar uno de estos sofisticados equipos; para eso está el ingeniero que lo diseñó, pero todas las materias duras que el profesional ha estudiado al comienzo de su carrera le permiten hacer una exacta evaluación si el proceso se cumple con normalidad, si las mediciones son correctas, porque la física, la óptica, la química, etc han sido sus materias de base y son esos los conocimientos los que deberá usar para determinar si el resultado obtenido es o no confiable.
Estuve hace pocos días en una reunión del ECUAFYB donde esta cuestión no estaba incluida en el temario, pero en el devenir de la conversación, pude escuchar algunos conceptos que me parecieron interesantes de comentar.
Una Decana afirmó que en síntesis el papel del Bioquímico era poder medir con la precisión mas extrema los analitos a estudiar.
Me pareció una mirada interesante pero muy parcial del papel que el bioquímico debe jugar.
Es que el Bioquímico solo mide y da un resultado, o lo relaciona con el conjunto de análisis que ese paciente tiene, con su historia a través de sus archivos, con la información que recibe en el interrogatorio que necesariamente debe hacerle.
Es tan grande la batería de determinaciones que hoy se realizan, que el médico ha perdido, en muchos casos, el correcto uso de los resultados que recibe.
Quién sino el Bioquímico puede dar la mejor información para que la solicitud de los análisis sea verdaderamente lo que el paciente necesita?
Quién sino él puede explicar al médico lo que significa el resultado obtenido y recomendar hasta el tratamiento a seguir, como es el caso del especialista en Microbiología?.
Estamos acostumbrados a informar y poner los valores normales y patológicos. Eso hoy no alcanza, pues nuestra función real es no solo hacer la práctica en la mesada sino orientar al médico, con una actitud de iguales y no de subordinados.
Esta tarea obliga a las Universidades a repensar los planes de estudio, para dotar al Bioquímico de los elementos necesarios para tal fin.
Es necesario pues que deje atrás la imagen de un profesional que cumple el papel secundario de ser un mero alimentador de resultados, para convertirse en un actor que trabaja en igualdad de condiciones, que puede hacer oír su voz y que su aporte es imprescindible en el equipo de salud.
Sino cumplimos este rol iremos desdibujando nuestra calidad de profesionales universitarios para parecernos cada vez mas a la imagen de un simple técnico.

English version





(Authorized by the author)

The Biochemist role


SPEECH PRONOUNCED BY THE PRESIDENT OF THE BOARD OF BIOCHEMISTS

Dr. Jorge Blanco
Held in the Ordinary Annual Assembly, Bolivar City, May 21st, 2011

Nowadays, the biochemist (clinical laboratory responsible) role and function, in his laboratory as well as in the health team are a matter of discussion and controversy.

Every time there are more places where these subjects are being discussed, but until now, there has not been a broad debate, where all the actors in charge of the education, the professional performance management, their academic position and the biochemist insertion in the working world where the biochemist has the usual area of performance are represented.

The present laboratory uses a profusion of automated equipment, each one of them with their own manufacturer characteristics, which noticeably simplifies the crafty job performed by the clinical laboratory responsible until not long ago.

In some areas, this fact generates the idea that automation, somehow, can substitute the professional work.

Unfortunately, some colleagues, tacitly accept this fact.

This circumstance has forced us to think how a biochemist (clinical laboratory responsible) should be nowadays, and with which tools he must count to fulfill the appropriate role.

University does not train us to fix one of those sophisticated equipment, that’s the design engineer’s job, but all the hard matters studied by the biochemist in the beginning of his career allow him to perform an exact evaluation of the process compliance, if the measurements are correct; because physics, optics, chemistry, etc, have been their basic subjects and that is the knowledge to be used to determine if the result obtained is trustful or not.

 A Dean once said that, in summary, the biochemist’s role was to be able to measure with tremendous precision the studied analytes.


The biochemist only measures and gives a result, or relates it with a whole array of tests that the patient has been prescribed, with the patient’s own medical history, with the information obtained by the questionnaire that unavoidably has to be performed.

Nowadays, the number of tests available to be performed is so high, that the physician has lost, in many cases, the appropriate use of the results that he receives.

Who, if not the biochemist can offer better information so the analysis request is appropriate for the patient needs?

Who, if not the biochemist can explain to the physician the meaning of the obtained result and even recommend a treatment, like the case of a microbiology specialist?

We are used to report and to give normal and pathological values. This is not enough, since our real function is not only to perform the bench work, but to help the physician, with equal professional condition and not as subordinates.

This task forces the Universities to re-think their learning programs, to offer the biochemists the necessary tools for that purpose.

It is necessary for the biochemist to live behind the image of a professional with a secondary role of providing just analytical results, and to become an actor with equal professional condition that can be heard and his contribution is essential to the health team.

If we do not perform that role we’ll be smoothing out our quality as university professionals.